Madrid es Moda: del Siglo de Oro a la emoción contemporánea
- Código Estilo por Xisca Bosch

- hace 3 días
- 4 Min. de lectura

Madrid tiene algo especial cuando se viste de moda. No es solo el ritmo ni los espacios: es esa sensación de estar asistiendo a algo que va más allá de la ropa. La quinta jornada de Madrid es Moda fue precisamente eso, una sucesión de momentos donde la estética, la emoción y el oficio se entrelazan, revelando una forma de entender la moda desde la autenticidad y el detalle. Esta forma de entender la estética es precisamente la base sobre la que trabajo en mis servicios de asesoría de imagen.
Luis Berrendero: la teatralidad como lenguaje creativo
Comencé la mañana en la Serrería Belga con la presentación de Luis Berrendero, y aquí se produjo uno de esos momentos que marcan la diferencia: el propio diseñador me fue desgranando, en primera persona, el proceso creativo de la colección. Un auténtico privilegio.
Inspirada en Pierrot y Arlequín, su propuesta construye un universo profundamente teatral donde cada prenda nace de una necesidad expresiva muy concreta. Escuchar cómo surgen esas ideas, cómo se transforman en volumen, en tejido y en gesto, aporta una dimensión completamente distinta a la colección. Los contrastes entre negro y crema, la ligereza de los tejidos o la fuerza de las estructuras forman parte de un relato emocional que se percibe incluso antes de entenderlo.

Devota & Lomba: la elegancia en su forma más depurada
De ahí me trasladé al desfile de Devota & Lomba, donde la elegancia alcanza uno de sus puntos más depurados. Modesto Lomba vuelve a demostrar su dominio absoluto del patronaje con una colección de una sofisticación exquisita, profundamente femenina y perfectamente construida.
Las siluetas, limpias y precisas, dialogan con una paleta de tonos refinados (verdes, nude, beis) que envuelven el cuerpo con naturalidad. Cada volumen, cada caída y cada proporción están pensados con intención. Es una estética medida y emocional, que entiende la elegancia como una forma de presencia, algo que trabajamos en profundidad en un buen proceso de asesoría de imagen.

Candelas y Felipa: cuando la historia se convierte en emoción
El siguiente destino fue el Museo de San Isidro, donde Candelas y Felipa presentaron El Alcázar, una colección que fue, sin duda, uno de los momentos más emocionantes del día.
Inspirada en el Siglo de Oro y en la corte de los Austrias, la propuesta convierte el cuerpo en arquitectura, recuperando esa manera de vestir donde cada detalle era símbolo de poder y representación.
Pero lo verdaderamente extraordinario fue el conjunto: la guitarra española en directo, interpretando piezas de la época, envolvía el desfile en una atmósfera casi sobrecogedora. Había algo profundamente conmovedor en esa unión entre moda, historia y música.

Roberto Verino: el armario contemporáneo bien entendido
La presentación de Roberto Verino ofreció una visión muy clara de cómo entender el armario contemporáneo. Su propuesta se construye desde la coherencia y la funcionalidad bien entendida.
Prendas de líneas limpias, pensadas para acompañar el día a día, que responden a una elegancia basada en la elección consciente. Más que reinventarse, Verino afina y consolida un lenguaje propio que sigue teniendo pleno sentido.
Entender qué prendas realmente funcionan en el día a día es clave, y es precisamente lo que abordo en mis sesiones de personal shopper.

Dominnico: exceso, identidad y lenguaje propio
Con Dominnico el registro cambia por completo. Su propuesta se mueve en un territorio donde el espectáculo y la cultura contemporánea se entrelazan sin complejos.
Su universo construye un lenguaje propio donde el exceso es una declaración de intenciones. No es casualidad que figuras como Rosalía o Lady Gaga hayan encontrado en él un aliado creativo. No busca encajar, sino provocar y redefinir.

The Extreme Collection: el cierre perfecto de Madrid es Moda
Y como cierre, The Extreme Collection en el Hotel Wellington, un escenario que eleva cualquier propuesta. La firma volvió a demostrar ese sello tan reconocible que la define, donde la sastrería se convierte en el eje central de la colección, combinando estructura, detalle y una ejecución impecable.

Cada diseño refleja una manera muy clara de entender la elegancia: firme, sofisticada y con carácter, pensada para una mujer que sabe lo que quiere y cómo proyectarlo. Hay en su propuesta una coherencia muy bien construida, donde tradición y contemporaneidad conviven con naturalidad, dando lugar a prendas con identidad propia y una presencia indiscutible.
Fue, sin duda, un cierre a la altura de la jornada, no solo por la colección, sino también por el cuidado en cada detalle del encuentro.
El día culminó con un cóctel exquisito, en perfecta sintonía con la propuesta de The Extreme Collection y con el nivel de una jornada especialmente intensa. Antes de regresar a Mallorca, quedaba esa sensación de haber vivido algo más que una sucesión de desfiles.
Porque la moda española no solo se ve, se siente. Y cuando se siente así, deja huella.




Comentarios